Los santos más venerados de Puebla

Conoce cuáles son los santos más venerados de Puebla y descubre por qué son tan importantes para sus seguidores.

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Puebla es reconocido como uno de los sitios con mayor tradición religiosa en todo México. Y una clara muestra de esto son las múltiples iglesias que existen dentro de su territorio. Sin embargo, la prueba infalible de la vida religiosa en este territorio son los santos más venerados de Puebla. Conócelos y descubre su maravillosa historia. 

Señor de las Maravillas 

El Señor de las Maravillas es, sin exagerar, uno de los santos más idolatrados en toda Puebla. Se ubica dentro del actual Templo de Santa Mónica bajo la protección de la orden de las Agustinas. Consiste en una gran escultura de aproximadamente 70 kilos que representa las tres caídas de Jesús durante su trayecto a la crucifixión. Se le conoce como un santo que ayuda a la gente en casos o situaciones de gran desesperación. 

Foto: propiedad de wikipedia.com

Niño Doctor de Tepeaca 

A pesar de los tantos santos que son venerados en diversas partes de Puebla, el Niño Doctor de Tepeaca es sumamente popular debido a su historia. Se dice que fue traído por tres monjas que trabajan en un hospital en la Ciudad de México en 1942 y desde su llegada se ganó el corazón de la gente. Actualmente, se suele acudir a él profesionales de la salud como doctores, enfermeras, entre otros. 

Foto: propiedad de ciudadtrendy.com

Niño Cieguito 

Tal como indica su nombre, el Niño Cieguito es una imagen ubicada dentro del Convento de San Joaquín y Santa Ana que llegó desde el convento de Nuestra Señora de la Merced, en Morelia, Michoacán. Cuenta la historia que un sujeto entró una noche a robar dentro del templo moreliano y al ver las dos grandes esmeraldas del infante decidió quitarlas. Sin embargo, al terminar de hacer su fechoría, notó cómo la imagen derramó lágrimas de sangre. Al llegar a Puebla, los encargados decidieron dejar la imagen como se encontraba. Hoy en día, la gente suele acudir al niño cieguito para tratar enfermedades terminales. 

Foto: propiedad de milenio.com

Beato Sebastián de Aparicio 

A diferencia de los anteriores santos, el beato Sebastián de Aparicio no es una escultura sino el cuerpo momificado del franciscano que murió en febrero de 1600. Su cuerpo se encuentra dentro de una urna de cristal al interior del Templo Conventual de San Francisco. A él se encomiendan los conductores, ingenieros, agrónomos y campesinos que se dedican a la tierra y a construir caminos.

Foto: propiedad de wikipedia.com

Foto de portada: propiedad de infovaticana.com

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