mayo22 , 2024
spot_imgspot_img
spot_imgspot_img

La espectacularidad del Edificio Vacas

spot_imgspot_img
spot_imgspot_img

Relacionados

Novapelly, el mejor remedio en Puebla contra la caída de cabello

Uno de los grandes problemas que vivimos actualmente como...

25 Aniversario de DeForest Abogados

García Heres celebró su 25 Aniversario, con una serie...

Inversión y promociones con Grupo JV

Ya sea que busques éxito en tu negocio o...

Inicia el 2024 viajando con Grupo JV

Para los propósitos de año nuevo, viajar y tener...

La Cúpula te invita a su cena de Año Nuevo

Las mejores vistas del Centro Histórico de Puebla están...

Compartir

spot_imgspot_img

En la calle 9 Norte, justo en la esquina que hace con la 2 Poniente, se encuentra un edificio que sobresale de otros aledaños tanto por su altura como por su estilo. Es una mezcla que hermana al pasado con el presente y que se antoja, a simple vista, como uno de los más resistentes. Se trata del edificio Vacas, cuya historia está ligada a la historia misma del centro de Puebla.

La construcción y reconstrucción del edificio Vacas

La construcción del edificio Vacas comenzó en 1948 y tenía todo el propósito de ser el más alto de todo Puebla. Este récord fue alcanzado y conservado hasta la década de los 80. El dueño fue don Emilio Ramón Vacas y fue concebido para funcionar como un condominio de viviendas, con la última tecnología de la época.

Para 1952, la construcción fue concluida y comenzó a funcionar durante algunos años. Sin embargo, para la década de los 90 este fue desalojado y abandonado, ya que la familia propietaria atravesó por diferentes conflictos.

Los sismos de 1957, 1985 y 1999 afectaron gravemente al edificio Vacas, el cual desarrolló diferentes fisuras, lo que dificultó aún más que fuera ocupado de nueva cuenta. Sin embargo, fue en 2005 cuando un empresario de nombre Pedro Ocejo se dio a la tarea de adquirirlo y remodelarlo para poder hacer que funcionara nuevamente este gigante de Puebla. Su rehabilitación estuvo en todo momento supervisada por el INAH y a bajo la responsabilidad del arquitecto Sergio Gallardo.

spot_imgspot_img